En la calle del Lirio hay una nave con un valknut en la pared: tres triángulos entrelazados y una fila de runas que vigilan las mancuernas. Es Valkyria Box, el box de Abel. Lo vikingo es la fachada; lo de dentro es lo que hace bueno a un box: gente que se conoce por el nombre y un rincón de palés y cojines de cuadros donde quedarse a charlar cuando acaba la clase.

Con Valkyria la cosa viene de lejos. El 29 de agosto estrenó local —el mismo box de siempre, en una casa más grande y con mucha mejor luz— y nos invitaron a montar barra en la fiesta. Fuimos como amigos, no como proveedores, y así nos trataron todo el día (lo contamos aquí).
Ahora Valkyria es también punto de venta Naos. Nuestro café tiene sitio fijo en el box, junto a los llaveros de la casa: quien entrena allí puede salir de clase con su bolsa, y quien no, ya tiene una excusa para pasarse.
Nos gusta que nuestro café esté en sitios así, con gente dentro y algo que contar. Gracias, Abel, por hacernos sitio.
Valkyria Box · C. del Lirio 10, Melilla · @valkyriabox
