Tres días en el Parque Hernández
Del 7 al 9 de octubre cambiamos el tostador por una caseta de madera bajo las palmeras del Parque Hernández. Allí se montó AMORA, el mercadillo de artesanos y comercio local que acompaña las escalas de cruceros en Melilla, y nosotros estuvimos dentro.
Si pudimos estar fue gracias a una iniciativa coordinada entre la Ciudad Autónoma de Melilla y ITM Group, que gestiona la terminal de cruceros. La idea es sencilla y nos parece de las buenas: que quien baja del barco se encuentre con lo que se hace aquí. Les estamos agradecidos de verdad por contar con un tostador que acaba de empezar.

Montamos lo de siempre, en menos metros: molino, máquina de espresso, V60, el batch brew en su termo y las bolsas de pie sobre el mostrador. Y un cartel que decía We speak English, porque esta vez el público venía de bastante más lejos que de la otra punta de Melilla.

Tres barcos, tres días
Cada día tuvo su barco, y cada barco su ritmo:
- Miércoles 7 · Balmoral. El primero en llegar, con alrededor de mil pasajeros. Mañana tranquila para estrenar la caseta, calibrar y aprender a contar en inglés de dónde viene cada café.
- Jueves 8 · Artania. Otro millar de visitantes y algo de lluvia que no echó a nadie. Al caer la tarde, el parque se llenó de música.
- Viernes 9 · Norwegian Escape. El gigante de la semana: más de cuatro mil personas a bordo. Se veía desde el centro, asomando por encima de los edificios, y se notó en la barra desde primera hora. A media mañana, las chicas de la Asociación NANA hicieron su espectáculo y el parque se llenó todavía más.



Lo que salió de la barra
El viernes llegamos a tener cola de lattes, y la disfrutamos. Muchos pedían latte, otros cappuccino o flat white, y a todos les servimos lo mismo: un café con leche bien hecho, con el Ámbar de Costa Rica de base. Detrás venían los espressos, el batch brew para quien quería algo largo y, cuando la barra respiraba, algún filtro en V60.

Los tarros de café verde volvieron a hacer su trabajo: la gente se para, pregunta qué es eso y, sin darse cuenta, ya está escuchando cómo se cultiva el café en una finca de Tarrazú. Hubo quien se llevó la bolsa en grano para molerla en casa (más de los que esperábamos), y antes de acabar se nos agotaron el Ámbar y el Brasil Blend. Tomamos nota: la próxima vez, más bolsas.

Melilla vino a vernos
Esperábamos a los cruceristas y vinieron, y nos encantó contarles en inglés de dónde viene cada grano. Pero lo que no esperábamos fue a Melilla. Mucha gente se acercó al parque porque nos había visto en redes. Unos venían a por su bolsa de siempre, otros a probar por primera vez y otros traían a alguien a quien le habían hablado de nosotros.

Tampoco estuvimos solos. Alrededor teníamos a otros compañeros de caseta, con muchas más ferias a la espalda que nosotros, y de los que aprendimos un montón en tres días: cómo montar, cómo exponer, cómo aguantar una jornada entera de pie con buena cara. Si os gusta lo hecho en Melilla, pasaos por sus cuentas:
- @cyolubnan, artesanía y diseño de artículos personalizados, de aquí.
- @aurarosabymissaura, artesanía y complementos hechos a mano, con mucho cariño.
- @labellamodamelilla, perfumes árabes y complementos.
Y los dos puestos de dulces y pastas tradicionales, que no tienen Instagram pero sí cola propia: los encontraréis en las próximas escalas. Gracias a todos por la paciencia y por los consejos.
Los tres días, en veinte segundos
No hay foto de la cola del viernes: estábamos demasiado liados detrás de la barra como para sacar el móvil. Lo que sí hay es este resumen. Sube el volumen.
Volveremos
AMORA continúa en las próximas escalas y nosotros queremos seguir ahí. Avisaremos con tiempo de los días y los horarios en que estaremos en el parque, así que estad atentos a nuestro Instagram, @naos_coffee, o apuntaos a la newsletter, aquí abajo, para recibir el aviso en el correo.
Y si no queréis esperar al próximo barco, los cafés de la caseta están en la tienda, con envío gratis en Melilla.
Gracias
A la Ciudad Autónoma de Melilla y a ITM Group, por abrirnos la puerta. A todos los que nos disteis apoyo en redes estos días, con cada mensaje, cada «me gusta» y cada vez que compartisteis una publicación. Y, sobre todo, a los que vinisteis al parque a conocernos, a tomaros un café en la caseta y a llevaros una bolsa a casa. Para nosotros eso es lo principal, y es la razón por la que hacemos esto.

El café no existe sin comunidad.
Carlos «Mapache»
Nos vemos en la próxima escala.
